La tendencia del homo sapiens

¿Sabías que permanecemos de media el 47% de nuestro tiempo despierto pensando en algo distinto a lo que estamos haciendo?

Nuestra actividad mental está ocupada por lo que no está presente. 

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Cuando estamos divagando continuamente entre contenidos mentales del pasado o del futuro sin propósito alguno estamos en modo piloto automático.

Es cierto que este modo de operar es un gran avance evolutivo que nos permite actuar eficazmente en caso de emergencia, dado que cuando se trata de garantizar nuestra supervivencia, esta capacidad nos posibilita centrar toda nuestra atención y esfuerzo en lo relevante, en lo que está en juego, obviando todo lo demás.

El quid de la cuestión es que lo hemos reforzado y le hemos dado el papel de protagonista en nuestras vidas. Hemos dejado de usar el piloto automático para vivir mayoritariamente en piloto automático.

Y es que funcionar en piloto automático va más allá de esos casos familiares y casi anecdóticos, como cuando regresas a casa en coche después de tu jornada laboral y te sorprendes de cómo has llegado hasta allí o cuando sales de la ducha sin apenas haberte percatado de cómo el agua resbalaba por tu piel.

Pero en verdad, ¿todo esto qué conlleva?

Está demostrado que los niveles altos de mente errante o dispersa están estrechamente ligados al malestar psicológico y, a su vez, el bajo ánimo y los pensamientos negativos aumentan el riesgo de trastornos emocionales.

¿Sabías que un 42% de la población española sufre niveles de estrés elevados?

A escala más pequeña, ya habrás comprobado por tu cuenta que cuando tienes la mente dispersa y no tienes la atención puesta en lo que estás haciendo, la calidad de tus resultados y tu rendimiento se ven comprometidos y se incrementa la percepción de estrés.

Se puede vivir con más conexión

Pero frente a esta forma rumiante o anticipatoria, existen otras formas de vivir la realidad presente, como el mindfulnessEl mindfulness surge como una forma efectiva de prevenir y tratar el malestar psicológico y, en consecuencia, es incompatible con el modo piloto automático. Precisamente es su opuesto porque implica poner atención en aquello que ocurre en el momento presente.

En el presente y de una forma especial

Practicar mindfulness permite concentrarte en la experiencia inmediata del momento presente, lo cual facilita un mayor reconocimiento de los fenómenos corporales, sensoriales, emocionales y mentales que ocurren en tu interior, pero con una orientación hacia la propia experiencia caracterizada por la curiosidad, la apertura y la aceptación. Practicar mindfulness te permite observar la calidad de tus pensamientos desde la distancia.

En palabras de Jon Kabat-Zinn, principal exponente de mindfulness en Occidente, «el mindfulness surge cuando prestamos atención de una forma particular: a propósito, en el presente y suspendiendo los juicios».

Evidencia científica y en desarrollo constante

Además de las numerosas investigaciones en el ámbito clínico que han demostrado la eficacia y utilidad del mindfulness ante enfermedades médicas y trastornos psicológicos, también un gran número de publicaciones científicas ha demostrado y avalado su impacto positivo en la calidad de vida y el bienestar general.

Tu neuroplasticidad

La neurociencia en particular ha demostrado que la práctica regular de mindfulness produce cambios en la forma de procesar del cerebro. Estas modificaciones están asociadas a un mayor equilibrio emocional y a un estado de ánimo más positivo, además de provocar cambios positivos en el sistema inmunitario y en ciertas regiones cerebrales relacionadas con los procesos de aprendizaje y memoria.

En esta línea, cabe destacar la investigación del Doctor en neuropsicología Richard Davidson cuyos resultados concluyeron que una práctica frecuente de meditación está significativamente asociada con una mayor actividad en la corteza prefrontal izquierda, área del cerebro relacionada con una disposición afectiva positiva y con una mayor habilidad para afrontar los estados de ánimo negativos.

Únete al gimnasio mental

Aunque estemos en la era de las distracciones, como algunas personas ya han señalado, está demostrado que tenemos la capacidad y los medios para entrenar la mente a nuestro favor.

La mente puede modular nuestro cerebro y eso significa que si la entrenamos mediante disciplinas meditativas podemos crecer y desarrollarnos para vivir con más claridad, consciencia y sabiduría. La meditación mindfulness consiste en un entrenamiento de la atención equiparable, por ejemplo, a aprender a tocar un instrumento o a ir al gimnasio para fortalecer la musculatura.

Despierta tu soberanía

En definitiva, la práctica del mindfulness te proporciona la oportunidad de cultivar una mayor intimidad con tu propia mente para conectar y desarrollar tus recursos internos más profundos y vivir de forma más satisfactoria mientras descubres todo tu potencial.

Si te has decidido a poner en marcha las condiciones que facilitan el cambio y quieres tomar tu primer contacto con la meditación mindfulness de una forma práctica, pautada y amena, esta es tu oportunidad para comenzar a disfrutar de tu capacidad mindfulness.